viernes, 6 de febrero de 2009

Esas Promesas Que Se Hace Una..


Y ahí la vi, tan desconsolada. Ella a algún dios de gritaba. -¿Por qué me dejaste abandonada? ¡Me prometiste un cuerpo alado y un sueño a su lado realizado! ¡Me mentiste sin piedad! ¿A quién le lloro yo ahora, si ya no me queda nadie para amar? ¡Ay no sabe usted, que culpa tan grande yo sentí al verla así! Tan sola, tan triste, tan desprotegida mi alma querida… Tan cruel he sido con ella, cómo pude haberla metido en un cajón con humedad. Tiene toda la tinta corrida ya, mi bella musa y admiradora de tu encanto fatal. Y ahí nomás salí corriendo. Nunca lo admití pero siempre fui cobarde y nunca resistí verla sufrir. Entre muchos brazos me escondí, buscando en secreto hacerla sentir como lo hiciste en ese sueño, pero nada logré. Se hizo conformista, aunque soñando siempre con aquel artista. En el fondo guarda tu recuerdo esperando reconocerte en algún amor que se cruce en el camino alguna vez mientras pasea de boca en boca cada vez con peor reputación. Hoy, con una mano en el corazón, le prometo a ella, mi alma en pena, que de ese pozo va a salir con sus alas brillando sobre el mar, siendo la envidia del mismísimo sol y el mundo la verá volar libre de prejuicios, y amar con profundidad, y gritar en silencio que la paz de sus ojos es el paraíso que él también soñó…



jjulia sentirse mal.
Disculpen.-

3 comentarios:

JiMmY kArMaShItUu dijo...

No hay promesa imposible, en la vida todo se puede cumplir si uno hace las cosas por si mismo :)

exelente post, muy muy bueno

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Esto que escribiste me recuerda a la letra de un tango que comienza así: "Alma que tanto te han herido, ¿por qué te niegas al olvido?..."
¿Lo conocés?
Me encantan tus escritos, porque son muy sinceros, nada acartonados.
Un beso gigante y saludos "al equipo"(Maddi y Julia) y a la familia.

Marcelo dijo...

No temas ella te espera. Curioso, anoche escribí "el alma de las cosas"
Un beso del alma

AHORA


nos referimos a Cofasso, a este lugar,que a su manera, es donde la inspiración hace fluir caudales de fuego del arte escrito.