martes, 8 de marzo de 2016

Scala ╗




No me resuelve en ganas el arrebato interno y minucioso de mi "dueña" la Ansiedad. No me resume, en divagaciones, ninguna razón que agite al viento el verbo del deseo.
 ╗ No me puede salvaguardar de tiburones hambrientos, llenos de cruda espera conjugada en espanto, el Destino falso de una mala noticia. No me pueden resumir en importancias breves y simplistas, antídotos de una sed que no existe. 





Es que tan sólo, tan sólo, explotando 
hacia vos encuentro el suspiro justo 
del vocablo en juego, sin malgastar el aire tan vital
- sin derrochar el exhalar divino-, 
tan sólo en tu deseo, tu nombre invocado,
expuesto en el techo de la habitación, 
no importa más nada que explotar hacia vos.









Expandir horizontes. Niveles, desniveles, flores, visiones. Indecibles palabras, ecos eternos entre voces. ╦ Enumerar, nombrar, renombrar, volver, volver en, de a poco hablar y dibujar círculos, de a poco hablar y entretejer en las voces los pensamientos físicos. ╗ Invocar nombres, definir de a poco sensaciones, "domesticar" al sentido, para que dispare sensaciones. ╚ Y que a estas últimas no las domine nadie, solo la entera libertad de auto-regenerarse. Ser sus propias autoras, auto-regenerarse. ╠ Ser su propia génesis, indefinidamente pura. Que brote desde un acierto, desde un pliegue doble, del coincidir perfecto del destino, entendido como una cruzada de miradas perdidas en un reinventado laberinto ╩ . Y todo el tiempo me consumo a mi misma en el sentir de soñarte, y me jacto muy penosamente del tiempo que no pasé persiguiendo el movimiento de tu sendero. Me encierro un poco en ese viaje, mientras espero trasladarme hacia el descanso de tu pecho, en lo que la noche quiera y me enseñe a desgarrarme. 
Y ya no puedo conducir esta miserable dialéctica; me quedo brotada de pensamientos, que como árboles , crecen en nubes, se expanden en raíces, forman ríos fluyentes... se van por las ramas... imitando tu respirar: reinventan el aire. No sé qué dios podrá perdonarme, si un día te digo adiós sin haber elegido dicho ato. 
═ Sé que no será fuerte ese desatino. ╦ Imagino que no podrá el corazón permitirme, que sin razón funcione mi ser irrelevante, si solo se encuentra en el camino. Pero importa, un poco sí importa, pensar en los temores inmanejables. Siempre los he tenido, a veces, por fortuna, perdidos. Más... rápido los oprime el recuerdo intenso, porque se revela tu imagen, ahí detrás de mi frente, donde yo te tengo presente, donde el iris marca el ritmo. ╩ Del andar, del proyectarse- amaneceres, atardeceres, anocheceres, amortiguarse y encontrar el engranaje perfecto. ╗Que voy a renegar de un sol que no me sonría, porque en el rostro sublime encontré el brillo concreto que se ilumina, hacia dentro y ad infinitum, mostrándose sólo a mí en el misterio del momento. Que ya la poesía no llega a los sesos de esta gramática superflua. Será mejor que esta palabra calle y que el hecho indómito haga su magia inefable.

jueves, 25 de febrero de 2016

๑ Volver

Entonces fue así: desde que la vi, percibí la espontaneidad que quizás me había costado ver por nebulosas de ceguera. Ceguera crónica, pero no imposible. Ceguera, un poco imperdonable, pero aquí estoy. La única y mágica ley es que, lo único seguro es que nada es seguro. y yo por supuesto, siempre alentando a la madre Improvisación para que me invite a tomar un café de luna llena. Me vuelvo a preguntar... ¿Por qué nunca se habrá ido de mí? La mentira, la mentira fuerte que uno se clava en el salón del pecho, clausura cualquier sutura de imagen gastada por el tiempo.
Ya no lo sé, fue simplemente volver, con una idea sin ser completamente esbozada ahí detrás de la frente donde cocino todos los mambos y ahora los clasifico, dominándolos (al fin). Pero pese a todo y que aquello es pasado, puedo detenerme nuevamente en los felinos ojos que quizás dejan verse entre el viento y la tarde que nos permitía un poco mas volver a estar cerca. Comprendo nuevamente por qué el misterio- de ser enigma- pasó a ser un lindo atardecer... solamente el aroma impregnado de aquella sensación que nunca se fue, quedó sobre una taza, o bien, dentro de ella guardada para esperar su tiempo estrictamente justo. Pese a todo lo que pueda explicarse con teoremas poéticos y esbeltas teorías de Los adormecedores de ignorancia... me quedo atónita, entre la sangre que no sabe hacia dónde disparar en la mar interna de la desesperación simpática de no haber aprendido nunca a esperar... Ansiosamente la respiración cae en un ritmo nivelado entre miradas y un gato que sale de la nada para ser parte de vos, quizás, quizás... quizás sí, quizás no. Cuántas veces habrás invocado cosas sin saber que lo hacías. Y desde la nada vacía de la vida aparece quién, maullando silencio, intervino con un irse inconcluso. Te miré, entre decir muchas cosas que no sabía que las pensaba, como cuando brota todo de la nada y uno solo deja salir en miles de palabras de aire inflado... la verborragia ataca mis momentos de mayor nerviosismo.

 Aunque en realidad felizmente tenía tu presencia envolviéndome, ¿cómo pudo ser? Lo que puede a veces el tiempo, lo que puede a veces la vuelta perfecta y fortuita de Destino. Lo que puede... Hay toda una sensación corriendo entre miles de luces y vasos sanguíneos. La piel se vuelve una loza hecha de lona -del color que queme el sol- suave que deja ver en modo de impresiones flotantes, miles de pensamientos activados, miles de deseos desenterrados, miles de proyecciones mentales, demenciales, que secuencian una y otra vez el mismo sueño desdoblado en realidad. Un colmo, verdaderamente un colmo, es irme sin dejar de retener la sensación de la presencia. Al fin y al cabo todos somos esencia, al fin y al cabo todo es sensación, y qué sino ver o experimentar que lo único empírico que existe entre la corta distancia que hay cuando estás frente a mí, es que simplemente los imanes tensan el aire de tal modo que ya sobra todo lo demás. Hasta que finalmente la disposición temporal de todos los elementos se dieron tal y en relación con, ese humilde roce que causó un sin fin de lluvias y tormentas que alivian la razón, cuando el corazón tiene razón. Y que co(n)razón, sé que el sentir también puede nivelarse hacia arriba como un pensar, anteriormente devastado por las subestimaciones pobres y soberbias. Pero basta de hablar por hablar, de hablar por escuchar, de hablar por ver. Ya sabemos lo que tenemos que hacer. Entonces, vuelvo y digo, si me tuviera que dormir con una impresión instalada en la comisura de los párpados, debiera yo elegir a excelente y co(n)razonado criterio, el verte hablar desde la voz esa, maldita pero persuasiva voz, que narra un entramado de ocultas pasiones, y a demás de ello, ver como se permitía la pupila cambiante detenerse en un instante en el que sólo vos recreas el gesto exacto. El pliegue exacto, la mirada que va perdida como siguiendo las ramas de un árbol infinito, ¿y qué importa que el tiempo me robe tanto para verte tan detenidamente el destello del detalle?
Qué importa realmente, lo es todo la respuesta, importas: Mucho y legítimamente, Vos.

lunes, 8 de febrero de 2016

Cuidado: "El pez por la boca muere."

Nada podía estar peor que estos días hipócritas soleados, aquellos que luego se transforman en un parpadeo en negros. No ha de sorprenderme más que su último límite infinito, la vergüenza bien disfrazada de alguien, ahora, que no conozco. Acaso, la mentira gritada en la cara, manoseada contra mi rostro, que acariciando con sus palabras iba escupiendo sobre el Respeto, y ese perfecto "Parecer perfecto" que piensa que tiene. El tiempo pasó, por suerte hace mucho que no coincidimos en algún espacio-tiempo como para que sobrepase los niveles de incoherencia y siga jugando con sus caprichos. Ni vale la pena hablarle como si le hablara en serio. Si todo tenía un límite, el que sobrepasó hace años, aquí se renueva. Todos me dicen: "No me sorprende". Estoy situada en la misma respuesta. Aún así lo que molesta, porque ni siquiera ya lastima, ni duele, es: lo innecesario. Que desaparezca y nunca más me dirija la palabra como si me conociera, porque desapareció todo lo que alguna vez fue. Si esta bronca podrida está aún acá, es porque no entiendo la coherencia de realizar ciertos actos que no tienen razón. No hace falta. La ausencia de esa molestia es lo que necesito. No me sirven más los mensajes sinceros de sentimientos de perfección, de recuerdos perfectos, de aceptación fantasma. Es todo hipocresía. Se me funden las neuronas en el enojo de mi trauma.
Sin embargo, no sé que hago aquí, perdiendo el tiempo, quizás transformándolo en algo mejor que en pensamientos nefastos. Sí, cierro aquí la puerta de mi herida, herida no de sentimientos, herida sí del respeto: de la mentira, de la falsedad, esa que siempre amaste cantarme con la mejor de las canciones de cuna, mientras que yo dormía, la enfermedad de tu cabeza, la enfermedad de tu mente, la enfermedad de tu egoísmo, y de tu alrededor, te hacían respirar, inhalando los aires de los demás, del mío -del mío propio que te regalaba todo el tiempo... herida de respeto que nunca vas a volver a abrir. Hiriendo el cuerpo de esa tu supuesta "memoria", mintiendo, saliendo, entrando de un pasado que nunca vas a saber llevar por el resto de tu vida. Porque ya no entiendo como es que seguís buscando lo mismo, porque ya no te reconozco encerrada o quizás más a la vista, de esa enfermedad egoísta y oscura. Profunda, solitaria, enmudecida, estancada. Siempre estancada en el capricho masivo de la desesperación vestida de "luz" perfecta. Falsa, falsa modestia, siempre buscando jugar al estilo "gato por liebre". 
Que se apiaden de vos los dioses, el día en que te vuelva a mente la cara para hablarme.
Que se apiaden de vos tus almas selectas, el día que pienses siquiera buscarme.
Que se apiade de vos el maestro del Karma, el día en que caigas de lleno en la infelicidad producida por tu egoísmo.
La pena es para los que se la merecen, más aún habiendo fallado más de mil veces con el mismo error. Pero no para aquel que juega con los errores. Y era como siempre te lo advertía: Está bien una vez. Está bien dos veces. Está bien tres veces. Apostaré. Apostaré de nuevo. Apostaré una vez más. Hasta que... Ya no, quebraste mi Paz.
Y me regocijo sabiendo que esas canciones ya no me conmueven, me desparramo en risa recordando y saber decir que era todo parte del chiste. Me desato en mi tranquilidad sabiendo la perdición de tu alma. Lo poco de respeto que te tenía se fue en esa mentira, mentira orgullosa mentira que como kamikaze o 神風 como ataque suicida, me atacó a mí pero acabó con vos. 
Será esto lo único que adquieras de mí. Una hermosa hoja de cielo, que sólo te advierte el final de tu vida consumida en esto que haces por deporte: mentir.
Será esto más de lo poco que merece tu corta vida. No haré nada más que inteligentemente ignorar tu esencia especial de desencantos. Será esto lo único que te merezcas, a demás de mi silencio, mi tumba en tu vida y mi mordaz y eterno desdeño. Será esta frase el último regalo útil que se te pueda hacer: el pez por la boca muere. Como si tu circo me importara, ¡Tu circo me da risa! - El rigor de los ataques suicidas- He aquí al sobreviviente.

viernes, 5 de febrero de 2016

Perspectiva de hoy.

Desde el rítmico respirar, cómo hacer para parar un poco dentro de tanta palabra motorizada (¿...?). La modernidad inflige cegueras, como un alud invisible no advierte el velo, que de a poco se nubla desplomado encima de nuestros limitados ojos. Escuchar las mismas canciones, a veces, es perjudicial para la inmediata realidad. Es muy arduo centrarnos en el medio del camino (aunque sea representado por una hilera de baldosas que se interrumpen ente calles, desvíos y placas de cemento - lo atomizado de lo urbano), bien en el centro, mantener el ritmo, aunque debajo de cada paso pueda descansar un precipicio infinito. De todas maneras, el vacío está hecho de algo. Imposible se me haría, a demás de deshonesto, darte mi opinión con respecto a los vacíos. Pero por otro lado, como para seguir yéndome por las ramas - sentá a tus ojos, que te cuento- dice una letra que la ignorancia se paga con ignorancia. Buen negocio queda por hacer entonces.  O tal vez no. Nada implicaría (casualmente), implicar-se. Esto tampoco tiene sentido. ¿Quién tiene la culpa? 
Solo, lo único que te voy a rezar, es que sigo sin entenderme. Encima para eso tengo que explicarte, ¿cómo explicarte entonces?

He vuelto hace poco, y no estoy aquí. No me es fácil elegir qué recordar, como típico sueño entre humo o nubes, entre sonidos que se mueven, pero el movimiento es sordo. Las melodías no me llenan, las obsesiones no me dejan, entonces no existe ese truco de magia en el que si no pensás (tantotodotodotanto), las cosas pasan solas. Y resuena como un eco interno, un poco oxidado y un poco artificial, de esos que se inventan para consuelo propio: eco interno de imágenes, nombres.
Hoy leí que decían : "Sólo falla el que lo intenta". Yo tengo una colección, por lo visto. De fallar, de fallos, de fallarte, de fallarles, de llorar.
¿Cuándo aparecerá el nombre? La palabra, mejor dicho. El tiempo, que enferma, que lo cura, que curte, que silencia, que llena de tumbas, que siembra distancias tupidas- el tiempo que es, siempre es, y desaparece siendo, sin dejar de ser, sin dejar de ser una mandíbula intensa que se siente a través de los dolores, metafísicos, físicos, pasiones pausadas. 
Mientras el tiempo corre, quedamos pausados. Interna, externa, intramundo, planetariamente pausados.

martes, 2 de febrero de 2016

(De mí) Dos puntos

Yo quería que esté bien. Sabía que con el paso constante del tiempo iba a estar, sin notarlo, bien. Mientras tanto, dentro de un final abierto, todo se suspende como un fuego que se prende. Ya no tengo un reloj que me encadene, miro la hora cuando quiero. Me pasa que no puedo dormir nunca en la hora conveniente, pero mejor, cuando duermo muy cansada sueño cosas que me comunican con el futuro. Parece una jugarreta de alguna voluntad, invadirme cuando tengo la pesada mente más insomne. Pero de a poco aprendí a estar atenta a los códigos invisibles que intentan pasar desapercibidos como las baldosas que me suelo tropezar en la calle. Los riffs de las canciones; el origen de pidgin's y creoles, no se si me condimentan o me contaminan los pensamientos. La voz de la contralto retumba en mis tímpanos. Bellos ojos; y no sé porquoi, algo especial (que se estremece suave) siento que me pasa debajo del pecho, al ver esos bellos ojos en caída suicida al suelo. Con una ignorancia que parece insólita, o planificada. La postura a lo que me importa, me sorprende, y a demás sobresale en el maremágnum de gente preocupada. Y eso que sólo recuerdo los recuerdos, ni siquiera la imagen pura me queda. Paralelamente, no lo cuento aquí, pero tengo mis secretos. Hay noches en que los dispositivos, no me dejan escribir, y ante las dificultades fluye el río hacia otro cauce y termino delirando patéticamente con la almohada, la única que me aguanta. De todos modos, elegí un poco esta soledad, no podía lastimar ni quería hacerlo como yo lo padecí. Más cuando pude ser capaz, a tiempo, de ver que los sentires, los modos, eran extremadamente similares. Entonces una se hace de fuerzas y saca inspiración de frases como: Cuando no puedes ser justo, sé arbitrario. Puede que las equivocaciones en mí sean infinitas. Pero desgraciadamente sé y conozco los errores que puedo cometer cuando ando ciega y sin ver a quién puedo pisar. En fin. Llega la noche, una plaza se llena, (si hablara esa maldita plaza) - tenemos como un acuerdo de silencio... pero siempre levanta sus escamas para hacerme tropezar, más cuando sabe que tengo los pies atrofiados de tanto huir. Y corro, en círculos, sin aire - veo el interior de mi cuerpo - oscuro, de paredes no tan duras. Le cuento a alguien que estoy en esa fase, aún hay otras por pasar, como si fueran las pruebas que tiene que pasar Tamino, hacia el interior de su misión. Cuelga una lira de mi cuello - escondida reminiscencia de aquel guardián del sonido- . La encontré, un artesano la hizo perfecta, sin saber que tenía el siete perfecto de la heptatónica. Esa activó nuevamente los lamentos, como si por arte de mayéutica sacra pudieran revivir el pasado. Y me dijeron, aquellos seres, "No vuelvas al pasado". No puedo esconderlo, el enigma me atrae mucho: lo difícil, lo imposible, lo que me ignora, lo que me hace doblarme de la angustia - pero no la que sufre, sino de aquella que da vueltas y vueltas y vueltas dentro de un cráter volcánico a punto de explotar nervios. Las invocaciones no sirven; las llaves de sueños tampoco; hay alguien que esta interfiriendo detrás del canal luminoso, ese aquel se acostumbró a interrumpir las sonrisas. El maestro que fluye es el más puro, pero las rocas de mi interior, forman un dique. La lentitud del movimiento, los estanques verdosos y negros de las voluntades atrofiadas, son los jaque-mates que las mentiras ajenas me impusieron. Es un misterio perfecto cuando alguien o algo te genera admiración y de a poco el enamoramiento teoriza una configuración infinita de delirios eruditos, ahí mismo - con tan solo dos nombres y un apellido normativo- se ríe en el silencio. Más se engancha el pez, al morder el anzuelo suave que tira fuerte. ¿Cómo hacer para llegar a esa cumbre aislada? ¡Basta! ¡Que no se insista más! Me voy a seguir desayunando el hermoso gusto de un karma justo, después a media mañana comeré saboreando de a poco esa sensación honesta y punzante de no encontrar en ningún rostro el suyo, luego al mediodía, cocinaré exquisita bronca, capricho ciego de la imposibilidad. Y luego será toda una dieta de ingerir ausencias rica en proteínas de todos los colores y dolores más funcionales que cualquier clavo filoso. Vi la sonrisa de aquel mal día. Y capaz muera, obviamente será así, con unas ganas tremendas de producirle la mejor risa que pueda tener en toda la historia de su trayectoria inconclusa. Y todo esto es en vano, seguramente tus mundos internos estén entretejidos ya condenados felizmente hacia y en otro destino. No es lo mio, quizás tampoco aquello. Vaya una a saber de dónde sacar la seguridad que te confirme la estructura segura para dar el salto. Como un ancla, fácilmente cinco veces más grande que yo, se entierra en la piel quemada, la incertidumbre negra y amorfa. Y se obsesiona más uno con aquello que no conoce. Tampoco es cuestión de especular, ni con caleidoscopios. Entonces es cuestión de deshacerme, deshacer todo, dejar a merced del cauce del río la decisión, que los vientos maúllen, que las tormentas insulten, que las nubes decaigan. No importa, entonces, aunque sea de bronce la pupila más infalible... la que agacha la mirada, niña de los ojos... Color. Y aunque ésta se confunda. Difunda sangre en consumación. Es incierto el puerto, el templo del bosque vecino. Es incierto el silencio aplastante, pesa toneladas de realidad. Espero que la empiria mágica le gane, y de paso, me sorprenda antes de dar un mal paso. No sé ya cómo será. No despierto de día. Ayer... cardenal, del milagro, ata. Entre las sábanas se esconde el aguijón, los párpados callan. No todo consiste en estallar en fragmentos. No todo consiste en callar cuadras micróbicas, no es la poesía la pesadez de la gota, más bien el crisol que forma el sol dentro de ella.


Hasta que luego de un breve silencio, vuelvo a retomar el silencio del Otro. A ver... ¿cuántos fueron? En la virtualidad de la Nada, fueron: tres en uno, dos en dos, y el desesperado el tercero y último, el suspendidito (burlándome), pobrecito, muy chiquito y paupérrimo. Intento desgarrado, sangrante, rabioso, que vaga por las mismas calles que sobrevuelo, buscando en las esquinas a aquella que mira hacia el ocaso, hablando con voz singular, apropiada y elegante. Aquella que mira, en realidad, que deja caer su mirada triste al suelo -no la soberbia de la Olvidable, no, ¡no!- Tercera, la que despierta el misterio don de introducir lenta y firme la daga de un enigma, metal frío pero candente - y yo le tengo fobia a los metales milenarios, de esos que no dejan de matar, de esos que no salen de circulación en la muerte. Todo es metafórico, pero todos los días morimos igual. Es un subir, cruzar (sobre-existir), y bajar (en picada o frenando) la montaña sabia de la vida: uno dice que la crisis nos lleva a iniciar una crítica de la vida. De vez en cuando podemos coincidir, pero a mi me sale suponer que esa crisis critica la no-vida de la vida. La ausencia es debilidad, pero lo que no te mata te fortalece, quemando las mismas letras falaces, en realidad, de la soberbia nietzcheana. La soberbia de los aparentes eruditos. Y yo acá, chau, ahogándome en el vaso vacío del silencio que va después de esos dos puntos.

viernes, 15 de enero de 2016

Prodigios.

los dias que pasan son como islas que se secuencian linealmente pero no tienen nexo de contenido lineal.
Quisiera poder manejar mejor los momentos en los que me desconecto de mis tormentas internas. la maquina a vapor de obsesiones, mi cabeza, nunca para... nunca cesa ... no deja su labor. da un poco de miedo pero se pasa.
en esos arrebatos de paz inconsciente vi una imagen. de una foto de otra foto ... un nexo hacia ... pantomimas ... sueños de pantomima.
esta noche rezaré de nuevo un deseo y que las Parcas hilen lo que deban hilar. lastima que  no tengo demasiado poder debajo de mi pecho sino me trago entero el mundo en segundos. quien pudiera tener semejante poder.
lo cierto es que vi esa imagen . parece una mariposa que a proposito se posa en la.flor para sacarle algo. o capaz para salvarse. la imagen iba acostada arriba de una calle- motocicleta. Paso por delante miro, retuve en la retina. retuve en la mente. pensé. evoqué. callé.
ver..  oir y callar.  sentencia.
fue un prodigio. de esos que se presentan para que no puedas verlos. lo vi. es una buena señal. quizas el dios recibio la ofrenda.

hasta mañana

miércoles, 13 de enero de 2016

El semblante del felino.

"¿Y, Tibi, qué me contas hoy?"
                 ...
No podemos decir que hemos de olvidarlo todo. ¿De qué material están hechas las telarañas que están en las esquinas y lugares abandonados de mi mente? - "No hables, no pienses, no pienses: Leé, leé, leé."
Órdenes, órdenes, modo imperativo: ¡Ya mismo! ¡Ahora mismo! ¡Ya mismo!
Bueno, okey, aceptado, tragado, atrás, atrás, al fondo.
[Esta es mi voz sola, hablando, yo -creo- no tengo nada que ver:] A mi no me importa desaparecer, más bien, me importa lo que alrededor mío desaparece. Bueno, más exactamente considero que estoy observando, desde la oscuridad elegida, ciertas cosas que no puedo manejar, por eso me salgo de allá, de allí, de acá. No encajo, no entro en el rompecabezas -eso nos hacen pensar que somos: "un rompecabezas"- . ¿Tiene sentido eso? Quizás sí, si aún , por lo menos, supiéramos saber qué tipo de cosa somos, aisladamente. Bueno, acá justamente estoy, autoarmándome, soy un rompecabezas sin modelo existente. Quizás infinito, hasta que la Fuerza Inexorable tenga ganas. Y ya me desdoblé de nuevo en otra y otra y otras y otra de otras cosas. Así como a veces mi cuerpo se atrofia, los pensamientos también. Los sentimientos también caben en esa bolsa. Entonces consumo mis horas en música, en mirar el cielo y en pensar boludeces antes de dormir. Duermo como si tuviera enjambre de ramas de roble debajo de ese viejo colchón, pero no importa mucho ahora. Dormir ya no cura. No sé cuál será el remedio (capaz no tengo la vieja enfermedad que padecía)- a parte de que me duele, como si fuera una mezcla de calambre y molestia en forma de caparazón de hierro de microtortuga, arriba del talón derecho, que en realidad es un quilombo de tendones pulsantes arriba del empeine. ¿Qué mierda le pasa a Aquiles'? que se mete con mi talón. "Tendinitis Aquílea"- qué mierda le pasa a Aquiles... Es como que  él se transpola  en esta realidad, en ese dolor como si algo se uniera con alguna otra dimensión - que capaz no tengo ganas de ver. En fin, solo estoy algo atrofiada. Me pasa que a veces no puedo mover las piernas. Luego hago mover el motor de a poco y mi cuerpo se va acordando de que es un cuerpo- o sea que se acuerda de que puede moverse. Es muy difícil darse cuenta de como a veces nos aislamos en ciertas rutinas. Ya me estoy cansando. Mis palabras parecen ácido hacia todo. Todo hace desintegrarse, no al menos acá, si aquí, más aquí, más profundamente aquí, donde hay un sentido que ni siquiera puede decirse con palabras. 



Acidez... Pero dentro de poco me subo a un colectivo y voy a purgar varias cosas que tengo en el interior. || Pero es difícil explicar bien, y no sé en realidad para qué explicar el sistema interior que me limita. - A todo esto, me sigue sorprendiendo cómo es que debajo de mí  merodean mis felinos. Capaz entienden mejor que yo las cosas. Increíble es cómo captan mi atención, simplemente estando en posición guardiana, rozando mis piernas.- Insistiendo en sentires que a mal puerto puedan llevar, no olvido nada, tampoco me arrepiento de nada, pero ahora debo darme una tregua. Me tiene que atravesar un cielo vasto, me tiene que flechar un aire completamente diferente, me tienen que pisar cordilleras de montañas que incrusten la sensación exacta de una tierra curadora, mejor que esta. Sigo teniendo ampollas en los mismos lugares, sigo padeciendo el mal de Aquiles. Tan inútil al final... y bueno, así lo quiso el Destino y sus amiguitas caprichosas. Pero a mí me joden la vida. Joden un poco bastante... supongo/creo/espero que... ya se van a dejar de joder. Siempre antes de un viaje... ¿por qué será eh? A mi oráculo felino le pregunto, pero me contesta cosas como "Quiero comida", ¿ y la coherencia?. Capaz me quiere enseñar que a veces no es necesario vivir con el dominio epistémico de la coherencia. Y me caliento y le quiero gritar "¡¿Entonces que tipo de episteme puta es esta, Tibi?!" .... Me mira con su cara nomas, me abandona un poco con su silencio. Y me da de mi propia medicina. Gracias, así aprendo.
Ciertamente escribir, creo, sólo nos sirve a los que mucho hablamos. Aquellos que no hablan deben tener su propia dialéctica, pero difícilmente sistema de palabras propias. Ya entiendo mejor ciertos silencios. Entonces deberíamos aprender a "leer" otras formas de "palabras", o simplemente "formas". "Pero qué diferencia hay si de la conciencia no nos podemos librar."
Suenan así, como si fueran palos en el estómago, las canciones de la radio. El Tibi se fue a ser feliz. Debe soñar hermosamente, de tantas horas que duerme. Su profesión, a demás de devorar amor, debe ser recibirlo y no sé cómo , pero existe, darlo. Su nombre así lo indica. Su nombre así significa. Su nombre así nació y así se mantendrá. Irreversiblemente. ¿Cuántas vidas tendrás debajo de tus ojos, estimado hijo mío? ¿Cuántos secretos debo tener guardados de vos amante eterno de mis manos? "Y si es que el tiempo existe, yo quiero compartirlo, si todo es una foto quiero estar, al lado tuyo. Al lado tuyo quiero estar."
Como siempre, el único guardián más oportuno de esta desastrosa soledad, será la dominada y confiable de su soledad felina. Que me regala su presencia, que la transmuta en compañía.


Ese ser que puede transmutar ciertas cosas. Algunas no, pero si otras tantas.

martes, 12 de enero de 2016

Intentando empezar.

Tan incierta es su vida. Ni la oportunidad de cruzar, ya sea aisladamente o por azar, una simple palabra. Tan llanas las palabras. Tan poco, pero bien intenso el desconcierto. 
Aquello, lo que gana día a día es la eterna resignación ante un desear tan descabellado, que ni siquiera nombre tiene. Podríamos imaginar miles de noches, podríamos imaginar miles de situaciones: Cuando se recuesta en su cama para poder escapar inconscientemente de esta realidad. Cuando se siente mal y sus ojos no hacen más que suspenderse rendidos en un punto fijo, cristalizando el brillo perdido que queda enfrascado en la congoja. Cuando sonríe (esa sonrisa que nunca me regaló, que nunca podré ver frente a mí), porque se pinta como perfecta en toda su luz. Cuando se concentra en algo, tramitando toda su energía hacia un centro único, hacia una verdad, conectando sus gestos, sus músculos, su piel que brilla y se mueve haciendo pasar la fuerza enrojecida de su fuego interior. Pero... ¿Qué hacer ante la ignorancia atroz y negra de las Parcas? Mejor no deberle nada a nadie. Pero no sé qué tan interesante me resulta vivir vacía. 
Imaginar, por otro lado, la senda de un vientre somnoliento, entre sábanas, cuentos, almuerzos, pero no sé qué tantas noches.
¿Y el resto de las horas del día? ¿Dónde es que respira su alma? ¿Cómo es que vive cada minuto ignorando tantas cosas que podrían pasarle? ¿Estará igual de vacía, como quien escribe?
Realmente: Tan incierta es su vida para mí. Ni Sherlock Holmes podría ayudarme, las Parcas están empecinadas, y no quiero contradecir su capricho, sólo guardarme al silencio más integral e inservible al parecer. 
Ya pregunté a muchos, a todos los que pude. Ya miré, observé, sonreí. Ya ofrendé mi energía al mejor dios. Ya estoy ocupándome de mí. El vacío sigue, el vacío persiste. Algo falta. Algo falla. Algo no está pasando. 
La ignorancia maldita.

También fui, estuve, intenté ser un imán. Como cosas de la vida se abrió una puerta, allí estaba, de allí salió -yo lo sabía-, solo me llevé un codo por delante. Y después de eso... volví a la mesa, repensé las cosas: El riesgo, la pregunta, los nervios atragantados, la posible respuesta, la mirada, el cielo, su voz, mi vergüenza. Regresó. Nervios.  Pregunté: obtuve la respuesta. El nombre que escuché, fue el que ya sabía. Fue algo maravilloso escuchar su nombre de su voz. Pero fue tan corta la respuesta,  es un letargo la nada misma, y así es... mientras que mi mente cree suponer recordar la entonación exacta de sus cuerdas vocales.
Al ir al otro día, toda la nada cambió de golpe. Ante mi presencia, desapareció. "Creo que tenés que tomar eso como una reacción negativa" me dijo una voz interna. Está bien, la coherencia a veces me abandona y no sé dónde morirme en piel viva. Traté de no llenarme la cabeza con flores preocupadas, pero tuve el problema real de que el perfume de esas flores comenzaron a invadirme y a pudrir el momento. El aire era incomodo. Ni siquiera volvió a pedirnos la cuenta... ¿Le habrá pasado algo?
Ya no sé si seguir recordando ese día. Ya ni sé hace cuánto pasó. No volví a ir, y con tanto alcohol en la sangre me perjuré no ir más. Al menos por mí. Por mí, no.

Los días siguen pasando. Porqué no se mueren. Cada cara que me cruzo en la calle hace que el mundo se haga inmenso. No siento raíces anteriores que me sujeten como anclas a un mismo y enfermo pensamiento. Pero, un poco me preocupa persistir con la terquedad de dar con sus ojos... en realidad con su sonrisa brillante desconocida. Es una duda tan azul y sangrientamente profunda como la noche sin luna que hay desde que algo dentro mío crujió. Y no hay luna, no la hay. No la busco. Ya no más... porque por segunda vez me resigné, sí queridas Parcas, me resigné a buscar cual es el hilo conductor hacia el anhelo agónico, que mi vacío músculo que pulsa dentro.
Ese anhelo agónico ya sabe unas cuántas cosas. ¿Qué será necesario hacer para que el Inexorable Destino quiera tronar y realizar una de sus magias? ¿Qué clase de magia se necesita para atraer la estrella adorada tan intocable?

Nuevamente, la admiración, idealización, descontextualización, tiempos eternos de ocio, malas señales, el Destino en sí... no ayudan. Nuevamente ofrezco al viento mensajero mi rendición. Si todo queda en el desierto del Nunca Será, está bien. Pero yo no sé que pulsa tanto dentro mío, una sed que es un fuego eterno, una duda que es agua que ahoga, un respiro que es una inhalación que ahoga, y nunca sacia, nunca termina la esperanza que supuestamente dice consolar la lagrima viajera que llora la galaxia... transportando su tristeza cristalina en el rayo de su luz, el agua que lleva dentro con miles de "¿porqué?", sin saber donde caer, vaga de aquí para abajo, hasta estrellarse en la realización misma de la imposibilidad de ver de frente tu sonrisa.

Este Quién, este Alguien, no es ni Aquella ni una Otra, es un misterio incalculable. Terriblemente una entidad oscura, desconocida. No sé hacia donde van ni dónde terminan sus límites. Lo ignoro todo. Y como seguiré siendo una ignorante por obra y gracia del bondadoso Destino, cuyas Parcas encarceladas, hicieron-me creer que un destello de momento -ingenuamente superfluo- podía significar algo. Pero no. De ninguna sonrisa llana hay que fiarse, tanto como de las casualidades que se hacen las maduras intentando hacerse ver como Señales Verdaderas. Pero no. Mejor no hablar de ciertas cosas.
Y aquí ofrezco como tributo de respeto y compasión, mi resignación, mi entrega, mi descreimiento. No sé si desesperanza, pero al menos me rindo ante la fuerza, aquella, desconocida mayor.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

La luna cuando pasa...


--- es una estrella con cuerdas de guitarra...


 - quien me aferra a la ilusión bonita -




Y una noche serena.
No tengo palabras para hablar de ti.
La ilusión bonita.
No tengo palabras.
Intens .-

viernes, 11 de diciembre de 2015

Entre la vacilación de Kósmos y Káos.

Antígona dice: ... desgraciada voy... hacia las tumbas de mis muertos, ¿por haber transgredido qué ley divina?


Ir + hacia: Estar dentro del Orden. Pero en el mismo silencio (o lo inadvertible) de lo Impuesto.
Marchar. Proceder. Continuar.

Ir+se: Ausentarse del "Orden". Posible, pues entonces, posible, Káos. Des-orden. En medio de una desmesurada hybris, que impulsada de un páthos mayor, no se disimula a sí misma.

Antígona, como todos los transgresores, se mueren ensimismados de su pasión, ahogados todos en utópico deseo de que lo irreal sea real.

Irónicamente: 

"...El ingenioso hombre, que con su inteligencia domina y es capaz de infinidad de cosas. De la palabra por sí mismo ha aprendido, y el pensamiento, rápido como el viento, y el carácter que regula la vida en sociedad, y huir de la intemperie desapacible bajo los dardos de la nieve y de la lluvia: recursos tiene para todo, y, sin recursos, en nada se aventura hacia el futuro; solo a la muerte no ha conseguido evitar..."


¿Transgredir? Nam, ecce umbram in mentem. Ecce dubitationem. Inter dubitationem.


 μεταξύ κόσμος χάος

lunes, 7 de diciembre de 2015

También me llegan s e ñ a l e s -


El Ayer te vuelve a  h a b l a r 

No tienen peso, cuerpo, ni esqueleto 
Ni sexo y menos piel 
No ocupan ningún sitio en este mundo, 
Son aire y no las ves

Pero si las cruzas desprevenido 
te pueden demoler...

Una canción hermosa no perdona:
Te deja pensando, te hace mover el pie.

Poder reconstruir tu biografía 
Con solo recordar.

La música que se quedo adherida 
a un tiempo y a un lugar 

La banda de sonido de tu vida moldeo tu corazón:
Instantes asociados a un acorde 
O algún estribillo de alguna canción 

Un olor puede guardar un verano entero 
El Ayer te vuelve a  h a b l a r 
Desde (...) las canciones (...)

En solo tres minutos y monedas se puede retratar 
Un río (!), un desencuentro (!),  una mirada (!),
La lluvia (!) , una ciudad (!)

La banda de sonido de tu vida 
Te ayuda a (¿) recobrar (?)
Igual que con aquella Magdalena (-), 
el tiempo perdido que te hizo olvidar (...)

Un olor puede guardar varias vacaciones 
El ayer te vuelve a   h a b l a r 

Desde las canciones, canciones…

El ayer te vuelve a  h a b l a r…




"No. Traquilizate.
Tranquila, Magda.
Con tus pensamientos no vas a cambiar nada."

Ok (zero-killers)
Ok, y me callo, mejor.


jueves, 3 de diciembre de 2015

<< Dolor que vuelto en sí, sacia de sí. >>

éso es el ima sapra

Que de los árboles se extiende, suspendida, hacia abajo.
Que es la sabiduría que cuelga de sus ramas.
Que es aquello que se estremece, colgada bajo mi pecho.
(la que hace poco, descubrí)

Dolor que vuelto en sí, sacia de sí... ima sapra.

Que es la lenta agonía
_________________ silenciosa
_________________ punzante
_________________ espera
_________________ ruido
_________________ ojo
_________________ no

Que es una incómoda luz

si _______________________
la _______________________
ves ______________________
ruge _____________________
oscura  ___________________
maligna __________________
t ronante __________________

paredeser, ¿puede-ser?

disconforme, ¿para-ser?

Pazciencia: ima sapra ( << Dolor que vuelto en sí... )



miércoles, 2 de diciembre de 2015

Alea iacta est

Una luz que me alumbra en mi oscuridad

martes, 1 de diciembre de 2015

¿ - - - - - - - - - ?

Y de repente en el medio de la nada... algo.
qué me habrá querido decir

Cuando me pasan cosas así, perdí (con el tiempo) la capacidad de prepararme ante ciertas cosas que siempre miro desde afuera.

Y de repente..... algo
(mitad de la tarde)

No sé...
No sé qué hacer...

Y en ese mismo momento, preguntarme
¿Qué hago?

domingo, 29 de noviembre de 2015

De nuevo estoy de vuelta...

Amo estAs noches en que la LunA me mira (como una vez en que iba caminando con Alguien [quién no puedo olvidar] y allí está ellA... altiva, sonriente, y la saludo alegremente)
¿qué locura es esta? La    L u n a     enciende en mí una locura especial.


Y es ahí donde vengo, calle, pedales, calle, yo... Son las tres de la madrugada, y a mí... a mí sinceramente no me importa nada, yo vuelvo así yo regreso
como sea
como pueda
como me gusta

calle
pedales
calle
yo


Baco está dentro mío.. me posee. Me gusta que saque lo que más oculto de mí.
no me importa
me gusta decir 'no me importa'
me gusta no hacer nada elaborado ni mejor que esto... 
no me importa
esto soy yo.
¿qué locura es esta? La      L u n a      enciende en mí una locura especial.

Pero freno de repente. Un semáforo en rojo. Tengo listos mis instintos. No estoy, bien tengo que controlarme. No estoy bien. No tengo que estar bien  (¿O si?).
Bueno. No me importa mucho. No me importa la producción. Solo me importa decir que mientras pedaleaba pensaba en ..,
Solo me importa decir que mientras pedaleaba, a horas de la peligrosa madrugada,,, volví  a retener en mi mente aquellas palabras que hace pocas horas fueron escritas.
¿QUE CARAJOS?
QUÉ------------------------------------------------------
Qué haces pensando en eso- me digo a mí misma.-
(Siempre me hablo a mí- después de todo estas Escrituras, creo que me ayudan... Bueno la Escritura seria algo así. Porque no me importa ser asquerosamente solemne. ASquerosamente elegante. Asquerosamente fina. ASquerosamente Borges, Cortázar. No. Fijate como chorrea sangre de lágrimas que salen de mis ojos negros, bien negros, oscuros que nadie jamás en su vida.... nunca de los nunca jamases .. NADIE NADIE NADIE: Podrá ver qué hay en ellos. La sombra de toda mi alma guardo allí. Pues..... pues.... ese es el secreto. La sombra esa inválida. Es tan relevante.... como que puedas ver que cada uno de estos puntos.. INSIGNIFICANTES para vos... significan silencios.... como heridas, como ríos de sangre que todavía aguantan dentro del volcán de rabia.

RABIA:
Dícese de aquella mujer que guardó en su rencor el amor que le prometieron. Dícese de esa mujer que se equivocó de ojos a los que amar, boca a la que besar, piel a la que conocer.... perfume al que hipnotizar. Dícese de aquella mujer. Dícese.... de aquella mujer encantada por la Luna.


No me importa...
(amo decir que no me importa [cuando sí me importa TODO- y lo oculto] NADA).
La Lunas a mis espaldas. Ya no se qué le pasa. Me encandila. Y me hace correr riesgos. No sé para donde correr. Quizás sea mi ángel guardián... apreto fuerte el manubrio. Amo el viento de madrugada. Son todos sentires. Ya estoy frente las teclas vomitando. Si tan solo pudiera escribir ni bien vivo. Solo brotan como en fuente, las letras, detrás de mi frente- retengo visualmente no quiero nada. NO accionaré más EN el destino.... no quiero accionar nada- como si todo estuviera bajo detonantes que se accionan, que sean los de más "YO no! Yo no!!" Que sea del OtrO la culpa

- Yo NO, yo NO.


No me importa NADA.


- Si querés buscarme. Si querés encontrarme. Si me querés con vos: Vení, Hablá, Decí.
Los silencios son para mí un suplicio. Y no significan nada.. Te podes estar muriendo allá ,y yo no sé nada, y sigo sin saber. Es la terquedad de mi frente. Y de la historia que cargo. Pero que me importa ya.... No importa. Solo la noche....
Amo el canto.
Amo las palabras.
Amo las estrellas. No hay nada mejor para mi que compartir el mundo, desmenuzar el mundo.

No sé qué tipo de transición es esta.
No hay nada vivo aquí.
Hasta yo misma estoy muerta.
No tiene ni color mi tinta.
Ni mis lágrimas
Ni mi letra
Ni mi silencio
Ni, en mis venas cansadas-hinchadas-palpitantes, mi sangre.

Mi Soledad es esto. Mi Soledad ES esto.
Soledad me canta. Soledad me da recuerdos.

Mi sangre no corre.
Mi sangre no brilla
Mi sangre no grita
Mi sangre no siente
Mi sangre entumecida no puede ver la luna


tu amor es una estrella 
con cuerdas de guitarra 
una luz que me alumbra en mi oscuridad
acércate a la reja sos la dueña de mi alma
sos mi luna cautiva
que me besa y se va

sábado, 28 de noviembre de 2015

des-prender-se(r)

Todas son claves válidas... pero en realidad , solamente una es la correcta.

Desde aquel tiempo ya lejano
Es dentro mio , de forma inefable , la
Soledad de la espera... Me canta como siempre. Y envuelve su voz alrededor de mi alma azul, como una serpiente aireada, en ese tiempo donde el cielo vomita lágrimas que no llenan ningún vaso.

-
Pero me abarca el patrón de poder insistente.
Reduce mi mente y mi sentir hegemónicamente sin dejarme ad...
Entonces , con un pocobastante y adormilante alchol en la sangre, cada noche de a poco de a mucho, se escapa a esa Soledad. Que no sé bien si paga ella las sonrisas falsas que alquila para mí.
Que no sé que tan sola me deja dentro de Mí.
-
No le pongo nombre a estas escrituras pero todo el tiempo intento situarme en las fronteras no marcadas de estas sombras, silencios... silencios...

"Tenes que tener cuidado con los silencios, Magdalena"
Tal cual... también son como serpientes, pero invisibles. Y a mi me puede mucho todo aquello que puedo ver. Ese es el patrón de poder que me insiste la existencia.

"Tenes que tener cuidado con los silencios que tus ojos ven, Magdalena"
¿Cómo? ¿Cómo?
Ser así no puede ser gratuito.
Prender estas llamas en las escrituras, no tienen nada que ver con una intención, más bien es un orden del sentir interno, del silencio que ni yo digo, o quizás no advierto, es algo desordenado que tiene su racionalidad interna. No puedo advertirla. 
Des-menuzar el mundo, creo que decían en estos términos una vez, dos zorros. Y de repente, después de haber volcado esto, me doy cuenta que soñé en algún tiempo con una manada de zorros rojos... como esos míticos arguedianos. 
¿Cómo? ¡Cómo!
De pronto pensé que esto no es literatura. Ni admitirá serlo, ni siquiera aspira. Es simplemente un intento inservible, inservivible, invisible, de visibilizar estas idioteces internas que molestan como diamantes de carbón debajo del colchón mientras intento dormir.

Después de todo, me vuelvo a acordar como aumentó en raíz cuadrada mi Soledad, mutiplicando cuantitativamente, la duración, la intensidad... Y perdí mi credencial, perdí la capacidad de sobreremar los mares dudosos. También esos profundos mares de pensares líquidos y opacos. También esos... sí. El Sr. Concienzudo me habla desde las pinturas gastadas que están en la pared de mi habitación.

¿El mundo no tiene mejores o cosas más importantes que hacer que intentar darme consejos?

Quizás solo quiero entender lo que quiero, pero en realidad me parece más real y adecuado decir que uno entiende lo que puede, dentro de lo que se quiere. Por eso  me desprendo de todo cada vez que logro ver que me estoy aferrando (y mintiéndome) a  mí misma a algo.


Brutal ejercicio. Inservible. Invisible. De nuevo. No es sólo una cosa, hay más de una aquí entretejida en estas líneas irregulares. Las claves no están a la visa. Las llaves están guardadas.
Los nombres, las letras, las personas, las caras, los hechos están desmenuzados, desparramados, rendidos, enterrados, todos fundidos, en una sola cosa.... Cosa por decir que es algo, simplemente no tiene nombre (al menos no, aún, el indicado).

Que leo todo, que veo todo, que escucho, que recuerdo, que no olvido, que olvido lo que quiero, que recuerdo lo que selecciono, que sueño cualquiera, que pienso infinitamente, que sigo viendo... sigo viendo.... que creo cosas inexistentes. 

Todas son claves válidas... pero en realidad , solamente una es la correcta.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Luna. como ecrucijada.

Tan arriba. Potente. Fulminante. El resplendor expansivo de tu lumbra me hela la piel.
Luna ,  los días en aquel lugar de libros y enérgicos árboles han consumido quizás la unica parte de mi vida que vale la pena...
Y yo que pense que podia ocultar ... olvidar... ovbiar la agonía...

 ¡MENTIRA!


Pero es peor aúln. Alla arriba estas. En el centro de mi ventana.
(y no te importa nada)
me recordas hoy una fecha . El aniversario de la inimportancia.
Hay que festejarlo con ignorancia.
Tan blanca en tu amorosa condena... me miras y me decis "Magdalena... no insistas no es el tiempo. No te aturdas no estás cuerda"
y yo me pregunto ... ¿por qué estas tan en el centro de mi ventana ? Como cuando una vez en eterna y breve perfección dos pares de ojos , abrazados , te miraron fijamente.
ahora las nubes me ayudan con una tregua.. entumecieron tu luz en una neblina extraña.
pero cuando subis desde atras por el horizonte de esa avenida peligrosa , estando más cerca ... me da miedo tu hipnosis. Mis ojos no pueden resistirte. Me habla el cielo mostrandome cómo , sumergida, en él me gritas el Tiempo que pasa...

y pasa...

y pasa...

y pasa....


pasa....

pasó...

El Tiempo que pasa en su periferia atando mi centro. Recordandome el secreto recuerdo... El numero del dia de hoy...
el Tiempo... ¿qué p a s a ?

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Transpalabras

Los hombres son los animales más delicadamente sensibles.
Y son los animales que más rápido olvidan esa sensibilidad.

Los hombres son los animales más crueles. Sin embargo, son los animales más sensibles a la crueldad.

Pienso en cómo estremecía mi pensamiento por el ventanal del transprovinciático colectivo. La puerta plegable dejó una tiple marca sobre mi brazo. Tríptica marca del cuerpo.

A Tolerance For Ambiguity
We are the grinding motion.

"Es una discusión teórica
no se halla en la realidad."

Veo de lejos. Veo de cerca. Veo tras-lucida-mente.
Lejanía vista. Cercanía vasta. Visión vacía.

Por favor no te apartes de mí,
no te lleves, esas-tuyas-mías palabras.

Un ensamble de hechosPensamientosActos sentires.
Dos hecho uno.Un Jano, una luna: unamedialunanegra+unamedialunablanca.

Ssoommooss llooss eetteerrnnooss ccoommplleemmeennttooss
Eexxpplloossiivvooss, ccoommplleemmenntarriioos, ccoonntiinnuuooss. Dduuaalless.

Circulares.
Constantes.

Con-juntos.
Pares.


No dejes de ser.
No dejes de ser.


No.
Si.

De vos.
De mi.


Mosaico.
Laberinto.

"Por cada frontera
existe también un puente."

Ya basta.
Mirada flecha.



Crujir.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Los suspiros se escapan por su boca de fresa




La princesa está ida ... ¿dónde está la princesa?
Los deseos se mantienen en su mirada tiesa
¿que ha escondido la risa?
¿que ha guardado el dolor?
pobre princesita, de los libros azules.
Aún recuerda los celos. Aún se quema de soles.
Aún recuerda el liso anhelo de una tierna emoción

Pobre princesita de las miradas largas.
Se ha perdido en sus noches
Se ha perdido en sus cargas.
Pero ha fundido de hierro  la ignorancia atroz.

Pobre princesita de los sueños  tronantes
ha encontrado una tomenta en el amor amante

ya no encierra el beso
ya no alcanza el brillo
ya no rie en exceso
ya no corta el pulso del hilo

ya no desea el embeleso
solo quiere una palabra justa
ya no persigue  su venida
solo quiere la mirada merecida

porque de baldozas está aturdida
porque de nubes está ahogada
porque de tragedias está  indignada
los ojos las pestañas las cicatices surcadas

pobre princesita de sienes punzantes
espera silenciosa suturar el recuerdo  ignorante
confía cansada en la misma palabra
ama freneticamente la misma luz

espera con la impaciencia resignada
contando los siglos hasta que la promesa se oxide o se cumpla
mientras tanto sueña con la luz que cuando se une...
cuando levita  cuando se sostiene
cuando descansa y sucumbe
que no se marchite
que la flor del beso, el segundo eterno ,  palpite | . |

martes, 20 de octubre de 2015

Tarδε

Σιεmpre me quedo tarde. Tarδe, a altísimas horas de jóvenes y muertas noches.
Preguntándome los mismos ENIGMAS...tortuosos enigmas de siempre nunca siempre.
..  imaginate que son como flechas finas ... finísimas... que clavadas dulcemente y suavemente.... cantándome melodías que tienen el mejor gusto... flechas en mi alma deforme... en mi alma azul ... flechas en mi alma azul deforme.... flechas rojas y encendidas en mi alma azul deforme.  Y  en el corazón , ni te cuento.
No la estoy pasando bien si queres saber...
Es una angustia terrible de esperar a que el ENIGMA se resuelva. Después de buscar las mil estratagemas, de cobre, de oro, de flores , de pestañas cerradas y no pensar en un puto tiempo.
Pero siempre es más fácil y cómodo, pero ¡por supuesto! pensar en los miedos.
Aunque no nos damos cuenta de que lo que más pesa es el miedo.
Ya sé a qué lugares no quiero volver.
ya sé qué libros no voy a leer.
Sé cómo lastimé.
Se  que este tieμpo me habla de cerrar los ojos y creer.
Pero yo σιεμπρε με quedo ταρδε y hasta tarde. Μιεντρας δορmis . Δεσκονοζκo qué querés.
Entonces la pregunta es 《¿vas a dejarme siempre esta opción?》
vas a dejarme pensando y deconstruyendo ENIGMAS de este lindo lío...
vas a seguir dejándome con ese gusto amargo en el corazón cada vez que te vas a hilar sueños por las noches.
Entonces la pregunta es ¿vas a dejarme que me pudra en mi pensamiento?
Σιεμπe sola. Siempre tarde.


Siempre a todo.
Tarde.

AHORA


nos referimos a Cofasso, a este lugar,que a su manera, es donde la inspiración hace fluir caudales de fuego del arte escrito.